Los misiles de crucero de largo alcance están diseñados para volar a bajas altitudes y eludir los sistemas de defensa aérea.
La maniobra se produce en un contexto de máxima sensibilidad internacional, coincidiendo con los movimientos diplomáticos en Estados Unidos para intentar destrabar el conflicto en Ucrania.
Los misiles de crucero de largo alcance están diseñados para volar a bajas altitudes y eludir los sistemas de defensa aérea, lo que representa una amenaza directa para las bases militares en la región.
La supervisión de Kim Jong Un subraya la importancia que el régimen otorga a su programa de armamento como herramienta de disuasión y presión política frente a Occidente.
El ensayo ocurre pocas horas después de que Rusia ratificara su apoyo a China por la cuestión de Taiwán, consolidando un clima de reactivación de las tensiones en el eje asiático.