Fueron seis los animales. Desde los campos de esta zona dicen sentirse desprotegidos.
A pesar de contar con cámaras de seguridad, perros y peones, estas medidas de seguridad no fueron suficientes para prevenir el ataque. Según reportes, las vacas eran animales mansos, de cabaña y con un alto valor de mercado. Los delincuentes se llevaron las paletas y los cuartos de los animales.
Este incidente no es aislado; propietarios de tambos y campos en la zona rural de Josefina han denunciado ser víctimas recurrentes de delitos, sintiéndose desprotegidos ante estos ataques.