El parlamento australiano ordenó este jueves la paralización de las obras de la nueva Embajada de Rusia en Camberra que se realizaba en las proximidades de la sede del legislativo.
Según precisó el primer ministro de Australia, Anthony Albanese, las autoridades australianas temían que la ubicación de la nueva delegación, a escasos 100 metros del Parlamento, presentara un riesgo "en términos de interferencia" política con las actividades del Legislativo del país oceánico.
Australia ha condenado en diversas oportunidades la invasión rusa de Ucrania y ha aplicado sanciones contra más de mil dirigentes, empresarios y organizaciones de ese país.