Así lo indicó el presidente de Renault, Jean-Dominique Senard, al hacer hincapié en el dominio de la potencia asiática sobre las materias primas del sector.
La reciente decisión de China de restringir las exportaciones de dos metales -galio y germanio- utilizados en semiconductores y vehículos eléctricos debería poner en alerta a los líderes europeos, ya que muestra la excesiva dependencia del continente de China y la necesidad de construir una costosa cadena de suministro, sostuvo Senard en una entrevista.
"Cuando hablo de una tormenta china, me refiero a la fuerte presión actual relacionada con las importaciones chinas de vehículos (eléctricos) en Europa", afirmó Senard.
"Somos capaces de fabricar vehículos eléctricos, pero estamos tratando de garantizar la seguridad de nuestros suministros", destacó, añadiendo que la industria china de vehículos eléctricos y la cadena de suministro de materias primas son el resultado de años de inversiones que costaría miles de millones de euros replicar.
Las restricciones chinas a la exportación están intensificando la guerra tecnológica con Estados Unidos, lo que podría causar más trastornos en las cadenas de suministro mundiales. Europa se encuentra en medio del conflicto, lo que la obliga a buscar alternativas en el peor de los casos.