"Me postulo y voy a ganar de nuevo", advirtió el mandatario.
Biden viajó a Wisconsin, un estado político cuya tendencia está en disputa, para aunar a los votantes y asistir a una entrevista televisiva clave, después de que su debate con Trump de la semana pasada llevó a algunos demócratas y donantes a cuestionar si podrá afrontar un segundo mandato de cuatro años.
"Tuvimos un pequeño debate la semana pasada. No puedo decir que fue mi mejor actuación. Pero desde entonces ha habido mucha especulación. '¿Qué va a hacer Joe? ¿Se quedará en la carrera? ¿Se abandonará?", dijo Biden. "Bueno, aquí está mi respuesta: me postulo y voy a ganar de nuevo".
La Casa Blanca apuntó a un resfriado por el desempeño vacilante de Biden y el propio mandatario mencionó el desfase horario generado por viajes consecutivos a Europa.
Biden dijo que estaba agradecido por el apoyo de su vicepresidenta, Kamala Harris, quien se ha convertido en una de las principales opciones para reemplazarlo en caso de que dejara de ser el abanderado del Partido Demócrata.
El actual mandatario está bajo presión de algunos demócratas para hacerse a un lado y abrir un camino a fin de que Harris, de 59 años, lidere la candidatura del partido.