El líder de la Casa Blanca estableció prohibiciones en áreas sensibles como los chips informáticos.
La ansiada orden autoriza al secretario del Tesoro de Estados Unidos a prohibir o restringir las inversiones estadounidenses en entidades chinas en tres sectores: semiconductores y microelectrónica, tecnologías de la información cuántica y determinados sistemas de inteligencia artificial.
El Gobierno dijo que las restricciones se aplicarían a "subconjuntos estrechos" de las tres áreas, pero no dio detalles concretos. La propuesta está abierta a la opinión pública.
El objetivo de la orden es impedir que el capital y la experiencia estadounidenses ayuden a China a desarrollar tecnologías que podrían contribuir a su modernización militar y socavar la seguridad nacional de Estados Unidos. La medida se centra en el capital privado, el capital riesgo, las empresas conjuntas y las inversiones en nuevas instalaciones.