Lo informó el presidente Alexander Lukashenko, quien comentó que son tres veces más poderosas que las bombas atómicas que Estados Unidos lanzó sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945.
El despliegue es el primer movimiento de Moscú de tales ojivas -armas nucleares de menor alcance y menos poderosas que podrían usarse en el campo de batalla- fuera de Rusia desde la caída de la Unión Soviética.
"Tenemos misiles y bombas que hemos recibido de Rusia", expresó Lukashenko en una entrevista con el canal de televisión estatal ruso Rossiya-1 que se publicó en el canal Telegram de la agencia de noticias estatal bielorrusa Belta.