Trasladaba a 30 personas y hubo preocupación por las explosiones.
Un servicio de emergencias asistió a los 30 pasajeros que iban en el ómnibus y al chofer. En tanto que personal de Bomberos se encargó de apagar las llamas.
Los autos que se dirigían desde la capital hacia Río Ceballos y otras localidades ubicadas más al norte aún como Jesús María, debieron regresar hacia Córdoba por la mano contraria del autovía. Esto provocó un caos vehicular por el gran caudal de autos que circulaba.
Por momentos, cuando el colectivo en llamas hacía explosiones, la mano hacia Córdoba también era interrumpida por el personal policial.
Fuente e imagen: NA