El turismo cuida al máximo lo que gasta, regatea todos los precios y eso repercute en un sector hotelero gastronómico que llegó a la temporada muy golpeado después de un año muy duro en materia económica
Esta cifra de ocupación hotelera puede considerarse buena y aceptable en el marco de un contexto económico crítico en todo el país.
Sin embargo, a la hora de evaluar el nivel de gasto de los turistas, las quejas son casi unánimes. Un relevamiento de este diario digital entre empresarios gastronómicos, de artículos regionales, fábricas de alfajores, heladerias y complejos de entretenimiento de Villa Carlos Paz fue coincidente. Todos hablan de una temporada floja (por no decir mala) con niveles de gastos entre 30% y 40% menores a los del mismo período del año pasado, pese a la inflación de 31% que se dio en el último año.
En los teatros sólo trabajan bien cuatro o cinco obras con ganancias reales. Las restantes apenas cubren los gastos de producción o pierden dinero.