Así lo expresó el canciller del gigante asiático, Wang Yi, a su par norteamericano, Antony Blinken, quien arribó a Pekín.
El secretario de Estado norteamericano tiene previsto pasar varias horas con Wang en reuniones a puerta cerrada en la Casa de Huéspedes del Estado Diaoyutai, así como en un almuerzo de trabajo, mientras ambas partes intentan mantener el progreso en los lazos a pesar de una agenda amplia y compleja.
Mientras ambos se instalaban en su sesión inaugural, Wang dijo a Blinken que el "barco gigante" de la relación China-Estados Unidos se había estabilizado, "pero los factores negativos en la relación siguen aumentando y construyéndose".
Y la relación se enfrenta a todo tipo de perturbaciones. Los legítimos derechos de desarrollo de China han sido suprimidos de forma irrazonable y nuestros intereses fundamentales se enfrentan a desafíos", afirmó.
Blinken respondió que era necesaria una "diplomacia activa" para avanzar en la agenda fijada por los presidentes Joe Biden y Xi Jinping cuando se reunieron en San Francisco en noviembre.