En lo que va del año se detectaron 9 casos. Cabe recordar que la infección se produce principalmente por la ingesta de alimentos contaminados con la bacteria Escherichia coli.
Además, todas las infecciones registradas corresponden a menores de 7 años: cuatro de 1 año, dos pacientes de 10 meses, uno de 2 años, uno de 5 años y el último de 7 años. Todos requirieron internación, en establecimientos públicos y privados de la provincia.
Ante esta situación, es importante recordar a la comunidad la necesidad de reforzar las medidas de prevención, sobre todo en esta época de altas temperaturas.
“Es fundamental lavarse las manos frecuentemente, ingerir alimentos completamente cocidos y prestar atención al manipular y conservar alimentos. También recomendamos la consulta temprana ante la aparición de síntomas como diarrea, vómitos o dolor abdominal”, recomendó Patricia González, referente del Departamento de Zoonosis.