Los empresarios, por ejemplo, se preparan para el impacto que generará la banca electrónica.
Lo más alarmante para muchos empresarios en ciernes fue un nuevo tope de 5.000 pesos, unos 20 dólares, como límite diario en los retiros de efectivo para las compañías, una medida que el Gobierno explicó tiene como objetivo llevar a los cubanos a realizar sus transacciones electrónicamente, vía transferencia, pago en línea y tarjetas bancarias.
Los cambios eran necesarios para frenar la escasez de efectivo, señalaron los funcionarios del Banco Central, mientras la rápida caída del peso y un aumento de los precios se combinaron para drenar las reservas bancarias y los cajeros automáticos.