El expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) se enfrenta a penas de cárcel por los delitos de agresión sexual y coacciones por el episodio ocurrido con la jugadora de la Selección femenina de su país.
Días atrás, la Fiscalía solicitó una pena de dos años y medio de prisión para el empresario ibérico por los delitos de agresión sexual y coacciones en la causa sobre el beso no consentido que dio a la jugadora Jenni Hermoso tras la final del Mundial en Sídney, el pasado 20 de agosto.
El objetivo es leerle sus derechos, interrogarlo e intervenir sus dispositivos móviles.
Según trascendió, los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) practicaron la detención tras aterrizar en la terminal 1 del aeropuerto, donde le esperaba una furgoneta del cuerpo en la que fue trasladado.