La reducción de aranceles y la apertura de nuevos mercados generan expectativas positivas para la industria y el sector productivo de la provincia.
Para Córdoba, el acuerdo representa una oportunidad clave para potenciar las exportaciones industriales y agroindustriales, al facilitar el acceso a mercados europeos con menores barreras arancelarias. Sectores como el automotriz, metalmecánico, alimenticio y de economías regionales aparecen entre los más beneficiados, con posibilidades de aumentar la competitividad, atraer inversiones y generar empleo.
No obstante, el impacto también plantea desafíos, ya que la apertura comercial exige mayor eficiencia, adaptación tecnológica y fortalecimiento de la producción local para competir con productos europeos. En ese contexto, el acuerdo se perfila como una herramienta estratégica que podría impulsar el crecimiento económico de la provincia si se acompaña con políticas de desarrollo y apoyo al sector productivo.