El Sumo Pontífice instó a los fieles a tomar "un solo bando, el de la paz" y convocó a realizar "un día de ayuno, oración y penitencia" el viernes de la semana que viene.
En su audiencia semanal en la Plaza de San Pedro, el Santo Padre no mencionó la mortífera explosión en el hospital de Gaza, de la que israelíes y palestinos se culpan mutuamente.
"La guerra no resuelve ningún problema, sólo siembra muerte y destrucción, aumenta el odio, multiplica las venganzas. La guerra borra el futuro", afirmó.