Fue durante un encuentro en el Vaticano. De todos modos, Francisco continuó con su agenda.
"Buenos días. Les saludo a todos y les doy la bienvenida y las gracias por esta visita, que me complace enormemente. Pero sucede que no me encuentro bien y por eso prefiero no leer el discurso sino darles una copia", comentó a una delegación de la Conferencia de Rabinos Europeos.