Ciento cincuenta operarios de Dánica recibieron notificaciones de despido y comienza el cierre definitivo de la planta de Llavallol. El gremio aceitero asegura que seguirá peleando por los puestos laborales. La empresa aún mantiene una planta operativa en Córdoba.
En 1963 comenzó a producir la primera margarina vegetal bajo el nombre “Dánica” y más tarde lanzaron su producto para untar, el que motivo la campaña que la hizo nacionalmente reconocida.
Fin de ciclo
La planta de Dánica en la localidad de Llavallol finalmente anunció su cierre definitivo tras diversos intentos fallidos por mantenerse competitiva.Entre los motivos del cierre, la empresa citó los altos costos laborales. A esto se sumaron las dificultades logísticas y la caída en las ventas, en un contexto de recesión económica. Pese a los esfuerzos realizados en las últimas audiencias, el cierre de la planta comenzó a concretarse. Desde el lunes de esta semana, unos 150 trabajadores comenzaron a recibir las notificaciones de despido, incluyendo la confirmación del pago del 50 por ciento de las indemnizaciones estipuladas por la Ley de Contrato de Trabajo (LCT). La crisis comenzó en noviembre pasado, cuando el Grupo Beltrán, dueña de la firma, adelantó su cierre, y comenzó a negociar con el Sindicato de Aceiteros y la Federación de Trabajadores Aceiteros la desvinculación de la mayoría de los operarios.
La planta de Llavallol cierra un capítulo de la historia publicitaria de Argentina El cierre definitivo de la planta fue comunicado oficialmente por la empresa Dorada S.A., parte del Grupo Beltrán, en una carta fechada el 27 de diciembre de 2024. En el documento, la compañía se justifica por “la gravísima situación económica y operativa que afecta al establecimiento”, indicando que ya no existen tareas para ofrecer a los trabajadores. En las cartas documento enviadas el 27 de diciembre, la empresa argumentó que la planta no cuenta con las condiciones necesarias para seguir operando, lo que motivó la decisión de cerrar la planta.
Accionar gremial
Ante esta situación, el Sindicato de Aceiteros, que representa a los trabajadores de la planta, mantiene firme su postura en defensa de la continuidad laboral. Ezequiel Roldán, secretario Gremial de la Federación Aceitera y secretario Adjunto del Sindicato Aceitero de Capital Federal y Gran Buenos Aires, expresó: “El sindicato no pelea indemnizaciones, el sindicato pelea puestos de trabajo”. En este sentido, las negociaciones siguen su curso, pero el único acuerdo alcanzado es el del pago de las indemnizaciones al 50%.El gremio advirtió que se estaba buscando reducir el número de cuotas en que se pagará la compensación desde las 12 inicialmente ofrecidas por las empresa.