Continúan las protestas por el posible acuerdo del jefe de gobierno con separatistas catalanes.
Alrededor de 7.000 personas se autoconvocaron una vez más, y por quinto día consecutivo, frente a la sede del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), ubicado en la calle Ferraz, para expresar su descontento, aunque los más radicalizados arrojaron distintos elementos contundentes contra los efectivos policiales.
La respuesta de la Policía Nacional no se hizo esperar y cargó contra los manifestantes ya entrada la noche, arrojando gases lacrimógenos y balines de goma al aire. Como consecuencia de los disturbios doce personas quedaron con heridas, mientras que una cantidad similar fue aprehendida, que se suman a los cinco arrestados en la víspera.
Entre los heridos hay dos agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) quienes presentaban contusiones por golpes, según las fuentes.
Los manifestantes cortaron, asimismo, la Gran Vía, una de las calles principales de la capital española, y otro grupo se dirigió hacia el Congreso y la fuente de Neptuno.