El futuro del programa nuclear se define en una negociación decisiva de 60 días
En un movimiento que podría marcar un punto de inflexión en la geopolítica de Medio Oriente, Estados Unidos e Irán avanzan hacia la firma de un acuerdo marco para reducir tensiones bilaterales, aunque el núcleo del conflicto —el programa nuclear iraní— quedó deliberadamente pospuesto para una segunda fase de negociación que será determinante.
El denominado Memorándum de Islamabad, que contempla 14 puntos y podría formalizarse en los próximos días, establece compromisos iniciales orientados a la desescalada, incluyendo el cese de hostilidades indirectas, la reactivación del tránsito en el estratégico estrecho de Ormuz y un esquema preliminar de alivio de sanciones económicas.
Sin embargo, la cuestión más delicada —el control del enriquecimiento de uranio y el destino de las reservas nucleares de Irán— será abordada en un plazo de 60 días posteriores a la firma, en una instancia que analistas internacionales consideran crítica para el éxito o fracaso del entendimiento.
Fuente e imagen: NA