Tanto Estados Unidos como Canadá han insistido en que se encontraban en aguas internacionales, aunque Pekín defiende que en realidad estaban en sus aguas territoriales.
Washington no ha dudado en calificar esta operación de "insegura", mientras que China, a través de su portavoz de Asuntos Exteriores, Wang Wenbin, considera que es Estados Unidos el que "está buscando problemas".
"Fue Estados Unidos quien provocó y buscó problemas primero. China dio seguimiento y gestionó esta cuestión de acuerdo con la ley y las regulaciones pertinentes", defendió Wenbin.