La Legislatura provincial aprobó una reforma en medio de tensiones, mientras crece el paralelismo con el ajuste nacional. El déficit previsional, el financiamiento y el impacto social, en el centro de la discusión.
Bogdanov explicó que el eje del conflicto es el déficit estructural de la Caja, donde los aportes ya no alcanzan para cubrir el pago de jubilaciones, una diferencia que históricamente debía afrontar la Nación, pero que hoy no está siendo cubierta. “La Nación no quiere poner en riesgo el superávit fiscal, y ese déficit queda sin financiamiento”, sostuvo.
El corresponsal recordó las declaraciones del titular del gremio de municipales, Rubén Daniele, quien afirmó que el déficit debería ser afrontado por todos los cordobeses vía rentas generales, aunque reconoció que una eventual consulta popular tendría un resultado adverso. “Es un tema espinoso, profundo y sensible”, remarcó.
Según encuestas recientes, 6 de cada 10 personas consideran que es necesario un cambio en el sistema jubilatorio, en un contexto donde aumentan los jubilados, se extiende la expectativa de vida y disminuye la cantidad de aportantes. Bogdanov cuestionó, además, la forma “abrupta e intempestiva” en la que se dio el debate, aunque señaló que el Gobierno provincial interpreta que el respaldo social al ajuste nacional habilita discusiones similares a nivel local.
Finalmente, el análisis se extendió al clima social de fin de año, con protestas de jubilados a nivel nacional y un marcado cansancio social. En paralelo, Córdoba se prepara para el inicio de la temporada turística, con la presentación oficial en Villa Carlos Paz y un fenómeno creciente de viajes anticipados en la segunda quincena de diciembre, impulsados por promociones y la búsqueda de descanso tras un año complejo.