Dieciocho de las víctimas eran niñas indígenas. Habría provocado las llamas porque le confiscaron el celular.
En el incendio murieron 18 niñas, en su mayoría indígenas, y un niño de cinco años en el edificio de la ciudad central de Mahdia.
La niña provocó el incendio después de que le confiscaran el teléfono, según la policía. La menor permanecía recluida en el centro de detención de menores de Guyana y los cargos contra ella se formalizaron durante una vista virtual en el Tribunal de Magistrados.
En la madrugada del 22 de mayo, las estudiantes se despertaron con gritos y vieron fuego y humo en la zona de los baños del dormitorio, informó la policía en un comunicado.
Cerca de 30 menores fueron hospitalizados, mientras que dos niñas en estado crítico fueron trasladadas en avión a Nueva York el sábado para recibir más atención médica.
Las autoridades han identificado a 13 víctimas mediante pruebas de ADN, cuyos restos fueron devueltos a sus familias para su entierro.