Hamás señaló en reiteradas ocasiones que los ataques aéreos israelíes fueron los que causaron las muertes.
De las 250 personas arrastradas a la Franja de Gaza por hombres armados dirigidos por Hamás durante el ataque transfronterizo del 7 de octubre que desencadenó la guerra, decenas fueron liberadas en una tregua en noviembre, mientras que otras han sido recuperadas -vivas o muertas- por soldados israelíes.
Según el recuento del gobierno, 120 personas permanecen cautivas, 43 de las cuales han sido declaradas muertas por funcionarios israelíes basándose en diversas fuentes de información, como datos de los servicios de inteligencia, vídeos de cámaras de seguridad o de transeúntes y análisis forenses.