Netanyahu afirmó que Israel no aceptaría un cese de las hostilidades con el grupo extremista y que seguiría adelante con sus planes para acabar con él.
Los túneles son un objetivo clave para Israel, que está ampliando sus operaciones terrestres dentro de Gaza para acabar con Hamás, tras el tiroteo de hace tres semanas en el que, según las autoridades israelíes, murieron más de 1.400 personas.
"Durante el último día, las fuerzas de combate combinadas de las Fuerzas de Defensa de Israel atacaron aproximadamente 300 objetivos, incluidos puestos de lanzamiento de misiles antitanque y cohetes situados bajo pozos, así como complejos militares dentro de túneles subterráneos pertenecientes a la organización terrorista Hamás", informó el ejército en un comunicado.