Se trata de una flamante planta impregnadora de papel, dolomita y resina plástica que la empresa con sede central en nuestra ciudad utiliza para la fabricación de superficies y materiales para la industria Automotriz, Electrodomésticos y Construcción.
Con esta nueva línea de impreganción, que demandó una inversión que ronda los $1.000 millones, Karikal buscará sustituir, casi en su totalidad, el uso de materia prima importada y cuadruplicar la actual capacidad de la empresa, pretendiendo además fortalecer la sustentabilidad ambiental, la economía circular, la velocidad productiva pos sustitución de insumos importados y baja del consumo energético.
Todos los detalles en la siguiente nota con Heraldo Ruffino.