Las amenazas reportadas han forzado la retirada de varias organizaciones no gubernamentales, con un impacto devastador en la población civil.
La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) alertó sobre el rápido deterioro de la situación en Kivu del Sur, particularmente en los territorios de Fizi y Mwenga.