"He pasado por un infierno, no pensábamos ni sabíamos que llegaríamos a esta situación", dijo Yocheved Lifshitz, una de las dos mujeres liberadas a última hora del lunes.
Se trata de Yocheved Lifshitz, de 85 años, quien fue una de las dos mujeres liberadas a última hora del lunes, mientras que aún hay 220 rehenes en manos de Hamás.
"He pasado por un infierno, no pensábamos ni sabíamos que llegaríamos a esta situación", señaló en la puerta del hospital de Tel Aviv donde fue trasladada tras su liberación.
Con aspecto frágil, Lifshitz dijo que la habían subido a una motocicleta y la habían llevado desde su kibutz hasta la cercana Gaza.
"Cuando estaba en la moto, tenía la cabeza a un lado y el resto del cuerpo al otro. Los jóvenes me golpearon por el camino. No me rompieron las costillas, pero me dolía y me costaba respirar", contó.