El serbio tuvo un picante intercambio con el público del Masters 1000 de París en el duelo ante el neerlandés Tallon Griekspoor.
Cuando el tercer set estaba a su favor 4 a 3 y el neerlandés estaba en ventaja para quebrarle el saque al máximo ganador de Grand Slams, el serbio tuvo una doble falta y permitió que igualara el resultado.
A la bronca interna que seguramente tenía por haber fallado se le sumó que los espectadores de la pista central de París Bercy lo reprobó.
Con chiflidos y abucheos, intentaron intimidar a Djokovic, que, lejos de hacerlo, los aplaudió con la raqueta y les pidió que continuaran.