Montevideo y sus alrededores son las zonas más afectadas por la escasez.
"Si no llueve en el corto plazo el agua no será bebible", advirtió el mandatario, en referencia al servicio que brinda la empresa OSE (Obras Sanitarias del Estado). En ese aspecto, Lacalle Pou remarcó que la solución "puede demorar dos años, mientras tanto no hay un genio que frote la lámpara. Tiene que llover".
Por lo tanto, el presidente uruguayo convocó a la población a "cuidar las reservas", que por ahora dependen de la represa de Paso Severino, cuyo nivel de agua descendió notoriamente en los últimos meses.
Durante una visita al departamento Río Negro, Lacalle Pou dijo que "el agua podría utilizarse para todas las necesidades básicas, menos para beber. El agua que se bebe en cada hogar representa el 5 por ciento del consumo".