El año pasado casi 5000 personas murieron o resultaron heridas por minas terrestres, muchas de ellas son niños. Los artefactos explosivos matan y causan graves heridas a personas durante los conflictos y mucho tiempo después de ellos.
El año pasado casi 5000 personas murieron o resultaron heridas por minas terrestres, muchas de ellas son niños. Los artefactos explosivos matan y causan graves heridas a personas durante los conflictos y mucho tiempo después de ellos.
Se colocan encima o debajo del suelo y explotan por la proximidad, o el contacto de una persona. Los niños juegan, o incluso trabajan en campos que pueden estar minados. Así, no es de extrañar que corran un alto riesgo.
El mayor número de víctimas se registró en Siria, Ucrania, Yemen y Myanmar (antigua Birmania). Entre los países más afectados por las minas antipersona se encuentran: Afganistán Bosnia-Herzegovina, Camboya, Etiopía, Irak y Ucrania.
La Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres pide la adhesión universal al Tratado de Prohibición de Minas y su plena aplicación, incluida la destrucción y retirada de todas las minas terrestres antipersona.