La mayoría de los ataques se registraron en la zona central de Filadelfia.
En varias filmaciones se puede observar a un grupo de jóvenes entrando a la fuerza en varias tiendas del área central de la ciudad, como Footlocker, Apple Store y Lululemon, donde arrasaban con lo que iban encontrando a su paso.
Un comunicado emitido por las autoridades indicó que la Policía emprendió una persecución contra varios jóvenes que habían llenado bolsas de plástico con una variedad de artículos, logrando recuperar iPhones que habían caído y "un montón de iPads".