La Secretaría de Relaciones Exteriores de México informó en un comunicado que tomó la decisión tras "un análisis exhaustivo de la información recibida".
Glas, condenado por corrupción, permanece en la legación diplomática de México en Ecuador desde que pidió asilo en diciembre, y argumentó que está siendo perseguido por la fiscalía general. Inicialmente, la cancillería mexicana sotuvo que el político estaba en calidad de "huésped".
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México informó en un comunicado que tomó la decisión tras "un análisis exhaustivo de la información recibida" y que se la comunicará oficialmente a las autoridades ecuatorianas, junto con una solicitud para que concedan el salvoconducto respectivo a Glas.
Para hacerlo, apeló a la Convención de Asilo Diplomático de 1954, un tratado internacional del que México y Ecuador son Estados parte, recordó. En el comunicado, la cancillería también criticó un dispositivo policial desplegado por las autoridades ecuatorianas en torno a su sede diplomática.
"Esto constituye un claro hostigamiento a su Embajada y una flagrante violación a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas", señaló.
Las autoridades de Ecuador habían pedido permiso a México para ingresar en el recinto y arrestar a Glas, quien fue sentenciado a seis años de prisión en 2017, luego de ser declarado culpable de recibir sobornos de la constructora brasileña Odebrecht a cambio de contratos gubernamentales.