Los presidentes López Obrador y Xi Jinping se reunieron en San Francisco.
La administración del presidente Joe Biden buscó una mayor cooperación tanto de México como de China para frenar el flujo de fentanilo, una poderosa droga sintética, y sus precursores químicos, que han alimentado un fuerte aumento de las muertes por sobredosis en Estados Unidos.
México se comprometió a tomar medidas contra los precursores que entran en el país, en momentos en que los grupos del crimen organizado locales se volcaron a la producción y tráfico de fentanilo, una droga hasta 50 veces más potente que la morfina que, se estima, causa la muerte de 200 estadounidenses cada día.
"(López Obrador y Xi) acordaron apoyar a los hogares afectados por Otis, combatir el tráfico ilegal de precursores químicos de drogas sintéticas y potenciar comercio e inversión", dijo la canciller mexicana, Alicia Bárcena, haciendo referencia al potente huracán que devastó el conocido puerto turístico Acapulco a fines de octubre.