El legislador cordobés Miguel Siciliano volvió a expresar su preocupación por el rumbo del Gobierno nacional, al señalar con firmeza tres situaciones que —a su entender— reflejan el deterioro del Estado y la necesidad de una respuesta política coordinada desde las provincias: el estado crítico de la Ruta Nacional 19, el veto presidencial a la ley de emergencia en discapacidad, y la conformación del nuevo espacio político “Grito Federal”.
En paralelo, cuestionó con dureza el veto del presidente Javier Milei a la ley que declaraba la emergencia para personas con discapacidad. Consideró que la decisión representa un grave retroceso en materia de inclusión y asistencia social, y expresó que la atención a este sector debe ser una prioridad impostergable del Estado. Según argumentó, el equilibrio fiscal no puede construirse a costa del abandono de quienes más necesitan del acompañamiento público.
Aunque también hizo referencia al rechazo al aumento de las jubilaciones y a la mejora del bono previsional, remarcó que el impacto del veto sobre las personas con discapacidad es aún más preocupante, por tratarse de un grupo que históricamente ha sido postergado.
Por otra parte, respaldó con énfasis la reciente creación del espacio “Grito Federal”, una alianza integrada por los gobernadores de Córdoba, Santa Fe, Chubut, Santa Cruz y Jujuy, que ya cuenta con el apoyo de más de 400 intendentes de distintas provincias. Según afirmó, se trata de una expresión del interior productivo que busca defender un modelo de país basado en la generación de riqueza desde las provincias. En su visión, el Gobierno nacional no produce, sino que administra lo que generan los gobiernos locales, y por eso es necesario que los mandatarios provinciales tengan voz y peso en las decisiones estratégicas del país.
Sostuvo también que los integrantes de esta alianza federal están dispuestos a colaborar con el Gobierno nacional en todo lo necesario, pero al mismo tiempo fijan límites claros cuando se avanza en decisiones que afectan el bienestar de la población. Entienden, afirmó, que al presidente le tiene que ir bien, pero que eso no implica aceptar pasivamente medidas que perjudican a la ciudadanía.