A principios de año, desde San Isidro iniciaron una campaña solidaria porque Oscar Centurión, un apasionado hincha de los Halcones Rojos que no se pierde un partido, necesitaba unos audífonos especiales para poder seguir escuchando.
Y en medio de esa vorágine de difusión, una nota periodística llegó al corazón de la Jueza de Ejecución Penal de los Tribunales de nuestra ciudad, María Teresa Garay, quien donó el monto que se necesitaba para comprar esa tan ansiada silla de ruedas motorizada que era un anhelo para el hincha.
Allí iniciaron un trabajo en conjunto con Distribuidora Médica, porque había que determinar las medidas exactas para la silla de ruedas motorizada modelo “Light” que Oscar necesitaba. Ellos fueron los encargados de traerla desde Estados Unidos, siendo el último eslabón de esta ola solidaria que se inició en el club pero que la ciudad terminó haciendo propia.
Desde el club, agradecieron a la familia de Oscar, a la jueza María Teresa Garay, a su fonoaudióloga Vanina Volante, a los dirigentes, a los socios del club y a todos los vecinos de San Francisco por tanta solidaridad.
El presidente de la institución, Alejandro Aimaretti, manifestó sus sensaciones al respecto.