Los agentes se encontraban en una distribuidora alertados por el robo de dos cajas fuertes. Según denunció el dueño del local, mientras realizaban las primeras investigaciones, desaparecieron dos teléfonos.
Según trascendió, el robo de los teléfonos sucedió mientras los agentes realizaban los primeros pasos investigativos en la distribuidora “Simple Distribuciones”, ubicada en calle Abasto al 1300, que había sido asaltada en la noche del domingo. De la firma fueron sustraídas dos cajas fuertes, con 9 millones de pesos.
El dueño del local, advertido del robo, asistió al predio y realizó un conteo de las cosas sustraídas. Después, llegó la Policía y comenzaron las tareas de rutina frente a un robo. Cuando el dueño de la empresa volvió a entrar a a oficina notó que faltaban dos celulares y, convencido de que no habían sido sustraídos por los ladrones de las cajas fuertes, dio aviso a los jefes policiales.
Desde fiscalía de Andrés Godoy, que lleva adelante la investigación, aclararon que queda descartado que los celulares hayan sido robados por los ladrones de la caja fuerte. Por lo que que la Justicia impulsa dos investigaciones paralelas: por un lado dar con los ladrones de la caja fuerte y, por otro lado, dar con quiénes fueron los uniformados que sustrajeron los celulares.
Fuente: La Nueva Mañana