El miércoles se llevará a cabo un paro de transporte a nivel nacional que durará 24 horas, afectando diversos medios de transporte. La medida es una respuesta a las políticas del gobierno actual y reclama mejoras en las condiciones laborales.
Entre los medios de transporte que se sumarán a la protesta se encuentran camiones, trenes, subtes, aviones y barcos. Sin embargo, la mayoría de las líneas de colectivos mantendrán sus servicios, ya que la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que representa a alrededor de 40,000 choferes, no se adherirá al paro. Su líder, Roberto Fernández, ha expresado su rechazo a la medida debido a las negociaciones paritarias en curso y a la existencia de una conciliación obligatoria que vence el 28 de octubre.
El paro fue decidido tras un plenario de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) y la Unión General de Asociaciones Sindicales de Trabajadores del Transporte (UGATT) el 8 de octubre. Aunque originalmente estaba programado para el 17 de octubre, se pospuso debido a diversas negociaciones.
Los sindicatos han justificado el paro como una respuesta al ajuste económico impulsado por el gobierno de Javier Milei, al aumento de tarifas tras la eliminación de subsidios, al intento de privatización de Aerolíneas Argentinas, al deterioro de las condiciones para los jubilados y al creciente aumento de la pobreza en el país.
A medida que se acerca la fecha, se espera que más gremios se sumen a la protesta, lo que podría agravar la situación del transporte en Argentina.