El jueves viajará a Buenos Aires para reuniones con ministros por la futura Ley Bases. Este miércoles ronda de consultas con mandatarios de Juntos por el Cambio. Apuesta a discutir el modelo productivo.
Mientras el gobierno nacional anuncia que en días más enviará mensajes al Congreso para bajar la edad de punibilidad de un menor, Pullaro no dudó en respaldar la necesidad de actualizar la norma en forma inmediata. Las autoridades nacionales apuraron el tema al conocerse que el principal imputado del asesinato de un trabajador de un estación de servicio en Rosario es un adolescente de 15 años.
En diálogo con los medios de prensa del norte, tras el acto por el Día del Veterano de Malvinas, el gobernador se detuvo para marcar que se necesita dar señales claras a las bandas delictivas. "Somos más los que estamos dispuestos a vivir en paz, en tranquilidad" enfatizó. Recordó que la reacción de los bandas criminales no se dio tanto cuando se los condenó sino ahora que se les quitó poder de actuar desde las cárceles. "Reaccionaron porque los aislamos en la cárcel y les quitamos poder. Tenemos que cerrarles el camino para vivir en paz. Hay un Estado, no un gobernador. La Legislatura y la justicia acompañan. Hay un Estado que les está haciendo frente y va a perseguir a esos grupos" aseguró dando a entender que en muchas ocasiones contratan a menores para delinquir aprovechando la falta de legislación penal adecuada.
Ya como gobernador electo, en diciembre último, Pullaro diputado avaló la sanción del nuevo Código Procesal Penal Juvenil en la provincia que entrará en vigencia el año próximo y prevé para la franja de entre 16 y 18 años un procedimiento similar a los mayores. Pero también puso un camino alternativo para los comprendidos entre 14 y 16 años dándole a los jueces el compromiso de un seguimiento de esos menores que -por ahora- no pueden ser condenados.
"Estamos esforzándonos para que la coordinación entre fuerzas federales y provinciales sea plena en una Rosario que duele muchísimo", dijo. Recordó que "Se atacó de manera artera y cobarde a cuatro civiles solo para dar un mensaje a los gobiernos provincial y nacional. En diciembre se terminó la fiesta en las cárceles de la provincia, desde donde mandaban a matar, a extorsionar. Se terminó, primero comenzó con amenazas a mi y a mi familia y después con ataques de violencia irracional. No contaban que íbamos a encontrar solidaridad y respaldo del gobierno nacional, de los 24 gobiernos provinciales, de la justicia, de la Legislatura. De todo el Estado. Somos más que ellos, queremos vivir en paz, somos más que los violentos. No habrá pacto, como hubo en algún momento", señaló a colegas del norte.