Los comicios generales pueden sentenciar el futuro del país, aunque exista la posibilidad de un balotaje.
Se sabe que, en Argentina, el voto es obligatorio y secreto para todos los habitantes y residentes de entre 18 y 70 años.
El Ministerio del Interior notificó que hay 34.332.992 de personas habilitadas para sufragar. La provincia de Buenos Aires (con el 37%) y Tierra del Fuego (0,41 por ciento), están en los extremos.
En las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), votó el 69% del padrón, un poco menos de 25 millones de habitantes.
Para los registros presidenciales, se trata del más bajo desde la implementación de la elección de “candidatos”, a partir de 2011.
De acuerdo al recuento definitivo del 13 de agosto pasado, La Libertad Avanza reunió 7.352.244, contra los 6.895.941 de Juntos por el Cambio y en tanto Unión por la Patria cosechó 6.719.042.
Está abierta la chance de que haya Presidente electo este 22 de octubre. Y podría darse de dos formas
si un candidato consigue el 45% de los votos válidos, descontando en tal sentido los impugnados y anulados.
si un candidato cosecha el 40% de los sufragios que fueran validados, sacando al menos el 10 por ciento de ventaja sobre quien se ubique segundo.
De no suceder ninguna de estas dos situaciones, se recurrirá a un balotaje, donde quien consiga la mayor cantidad de los votos válidos emitidos el día señalado del mes próximo, será el elegido.