Un sector interno de la Unión Cívica Radical (UCR) en Córdoba manifestó su desacuerdo con la posibilidad de establecer una alianza electoral con La Libertad Avanza (LLA), el espacio liderado por el presidente Javier Milei. Las críticas se dirigieron principalmente contra el presidente del partido en Córdoba, Marcos Ferrer, y el diputado nacional Rodrigo de Loredo, promotores de la estrategia que fue recientemente aprobada por el Congreso Provincial del radicalismo.
Sin embargo, dirigentes radicales locales expresaron fuertes cuestionamientos. Cristian Canalis, tribuno de cuentas de Juntos por el Cambio y referente de la UCR en San Francisco, manifestó su rechazo a la forma en que se tomó la decisión. Según explicó, el procedimiento empleado fue confuso y generó malestar interno al impedir una discusión abierta sobre los posibles aliados. Planteó que, si bien no se oponía a la conformación de un frente electoral, sí cuestionaba la delegación total de facultades al presidente del partido para definir alianzas sin un debate claro, especialmente ante la posibilidad de un acercamiento con LLA.
Advirtió que, en su visión, el rumbo adoptado busca exclusivamente beneficiar las aspiraciones personales de Rodrigo de Loredo, y que el partido ha perdido rumbo al priorizar una figura individual por sobre un proyecto colectivo. Afirmó además que este tipo de maniobras debilitan la credibilidad del radicalismo cordobés y podrían alejar aún más a la ciudadanía.