Siete años después del fallecimiento del bebe se realizaron los alegatos. La abogada del acusado solicitó la absolución de su defendido.
En 2017 el bebe, llamado Pedro, fue llevado al hospital por su padre. El hombre dijo que se levantó de la siesta, lo vio mal y decidió ir al nosocomio. Las pericias médicas comprobaron que la víctima tenía signos de hematoma subdural, hemorragia de retina, y edema cerebral.
Pedro tenía lesiones características del “síndrome del bebé sacudido”, por lo cual rápidamente se pensó que alguien lo había zamarreado. Gonzalo Gambero fue el único imputado, acusado de sacudirlo y provocarle la muerte.
La abogada del imputado, Rosa Sabena, pidió la absolución de su defendido por falta de pruebas para considerarlo responsables de la muerte del bebe.