En respuesta, un ataque con misiles rusos en Ucrania dejó un saldo trágico de tres muertos, incluyendo un niño de 12 años.
Además, se reportó la destrucción de 16 drones sobre el mar de Azov, que Rusia considera su mar interno tras la anexión de varias regiones ucranianas en septiembre de 2022. En Krasnodar, los fragmentos de dos drones derribados causaron un incendio y la detonación de "objetos explosivos", lo que obligó a evacuar a la población civil, según comunicó el gobernador local, Veniamín Kondrátiev.
Por otro lado, un ataque con misiles rusos en la ciudad de Krivói Rih, en el centro de Ucrania, resultó en la muerte de un niño de 12 años y dos ancianas. Desde el inicio del conflicto, Ucrania ha llevado a cabo ataques casi diarios en las regiones fronterizas rusas y ha extendido sus operaciones a áreas más distantes, alcanzando objetivos en Tatarstán, la región de Leningrado y en la capital rusa.