El equipo confirmó un año excepcional: tras los títulos locales, provinciales y nacionales, logró el subcampeonato en el primer Sudamericano de la categoría.
En la fase de grupos volvió a mostrar el nivel que traía: ganó los seis partidos disputados ante rivales de Bolivia, Uruguay, Perú, Chile y Brasil. En semifinales dejó en el camino a Once Unidos.
La final la enfrentó ante Universidad San Martín de Porres de Perú, en un duelo que se definió en un tie break muy ajustado. San Isidro cayó por mínimos detalles, pero terminó como subcampeón sudamericano, convirtiéndose en el segundo mejor equipo de la región y firmando uno de los logros deportivos más destacados del año para la ciudad de San Francisco.