Un gazapo en la placa de la estatua de 6.50 metros de altura, elaborada por el artista Yino Márquez, pasó desapercibido y fue descubierto horas después de la inauguración de la escultura
Hasta ahí todo normal. Las fotos de la escultura se robaron la atención, pero un pequeño detalle empañó lo que debía ser una celebración a la cantante colombiana más importante de los últimos 30 años.
Hay gente que dice que las faltas de ortografía son como el mal aliento, como una mancha de vino en una camisa blanca, una mosca en la sopa, un pelo en la butifarra. De nada de esto se salvó la placa que acompaña a la estatua de Shakira, pues un pequeño error aguó la celebración en el Malecón del Río.
En la placa se lee:
Un 2 de enero de 1977 nace de Barranquilla para el mundo: Un corazón que compone, unas caderas que no mienten, un talento inigualable, una voz que mueve masas y unos pies descalzos que marchan por el bien de la niñez y la humanidad. Escultura de Shakira fundida en bronce de 6.50 metros de alto realizando su icónica danza del vientre. El final de su falda en aluminio simboliza las olas del mar y el río. Sus brazos elevados y manos entrelazadas de forma vertical representan el alcance de la trascendencia. Elaborada por el artista Yino Márques en el barrio La Paz con el apoyo de estudiantes y egresados de la Escuela Distrital de Artes”, después aparecen los nombres del alcalde de Barranquilla y del artista, Yino Márquez.
Se puede notar que al artista le escribieron mal el apellido, primero Márques y luego Márquez y solo se vinieron a dar cuenta cuando en redes sociales empezaron a comentar el gazapo. Al cierre de esta nota, ni la Alcaldía de Barranquilla, ni el artista se han pronunciado al respecto.