La crisis se intensifica mientras crece la demanda por la habilitación del ex presidente para las elecciones de 2025.
Morales ha solicitado la presencia del presidente Luis Arce y del vicepresidente David Choquehuanca en las marchas para dialogar. "Que vengan aquí a la marcha a dialogar, en el camino", expresó, a la vez que solicitó la intervención de la ONU debido al "temor de que sea detenido" al ingresar a La Paz el lunes.
Desde el oficialismo, Morales ha sido acusado de liderar un "intento de golpe de Estado" para que Andrónico Rodríguez asuma la presidencia y habilite su candidatura. La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, advirtió que este conflicto podría llevar a un enfrentamiento entre los bolivianos, poniendo en riesgo sus vidas.
A pesar del llamado del gobierno a conversar, Morales ha rechazado la propuesta, cuestionando la disposición del presidente a dialogar en un ambiente de tensión. “Anoche hemos visto en los medios a Lucho (Arce) sentado, solito, esperando a Evo... puede ser buen actor, un excelente teatro”, señaló el ex mandatario en una conferencia de prensa.
Con las movilizaciones que se intensifican, la situación política en Bolivia sigue siendo volátil, y la posibilidad de un diálogo entre las partes se torna cada vez más incierta.