La Sociedad Nacional de Ferrocarriles Franceses anunció que el tráfico de los TGV se encontraba seriamente afectado debido a una serie de actos de vandalismo.
La SNCF calificó estos incidentes como un "ataque masivo para paralizar la red", mientras que medios europeos informaron que la situación afectaba principalmente a las conexiones entre París y las regiones del Oeste, Norte y Este del país. La compañía estatal de ferrocarriles franceses calificó la interrupción nocturna de "ataque masivo destinado a paralizar la red de líneas de alta velocidad".
En un poseo en la red social X, la SNCF señaló que "un gran número de trenes fueron desviados o cancelados," y pidió "a todos los viajeros que puedan posponer su viaje y no ir a la estación", a la vez que indicó que uno de los actos fue "frustrado" y, como los viajes en las citadas líneas están "muy perturbados", la red ferroviaria tuvo que desviar y cancelar un gran número de trenes.