Los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah se intensifican, dejando a la población civil en alerta y generando preocupación internacional.
La ofensiva se produce en un contexto de escalada de violencia tras un bombardeo israelí que dejó 37 muertos, entre ellos altos mandos de Hezbollah. En respuesta, el grupo libanés, respaldado por Irán, afirmó haber atacado instalaciones de producción militar israelíes como “primera respuesta” a las recientes explosiones que causaron la muerte de sus miembros.
La ONU ha emitido una advertencia sobre una “inminente catástrofe” en la región, mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reafirmó que “Israel no tolerará ataques contra sus habitantes y ciudades”. En este marco, la agencia de Defensa Civil de Israel decidió cerrar las escuelas en las áreas del norte hasta el lunes por la tarde.
A medida que la violencia se intensifica, el primer ministro libanés, Najib Mikati, canceló su participación en la Asamblea General de la ONU y pidió el cese de “las terribles masacres israelíes”. Por su parte, Israel anunció bombardeos adicionales en el sur del Líbano, ampliando su objetivo militar en el contexto del conflicto que estalló en Gaza el pasado 7 de octubre de 2023.
Foto: La Nacion