El Boeing 737-800 de Jeju Air se estrelló contra una valla de hormigón tras un aparente fallo en el tren de aterrizaje delantero. Es uno de los peores desastres aéreos en la historia del país.
Un avión de pasajeros de Jeju Air estalló en llamas el domingo en el Aeropuerto Internacional de Muan, Corea del Sur, luego de salirse de la pista y chocar contra una valla de hormigón. El accidente, que dejó 179 fallecidos de las 181 personas a bordo, ocurrió cuando el tren de aterrizaje delantero aparentemente no se desplegó.
El Boeing 737-800, con 15 años de antigüedad, regresaba de Bangkok al momento del impacto, que sucedió a las 9:03 a.m. Equipos de rescate lograron evacuar a dos sobrevivientes, mientras que las autoridades confirmaron la identificación de 65 víctimas hasta el momento.
El Ministerio de Transportes informó que la torre de control había emitido una advertencia de impacto con aves minutos antes del aterrizaje y otorgado permiso para cambiar de zona. Sin embargo, el piloto envió una señal de socorro antes de que el avión derrapara fuera de la pista, cruzara una zona de seguridad y se estrellara contra el muro, provocando una explosión.
Más de 1,500 rescatistas, bomberos y policías acudieron al lugar para contener las llamas y asistir en las labores de rescate. Las imágenes transmitidas por medios locales mostraron al avión envuelto en llamas, con espesas columnas de humo negro.
Los investigadores han recuperado las cajas negras del avión y están analizando los registros de vuelo y voz en cabina para determinar la causa del accidente. La pista del aeropuerto permanecerá cerrada hasta el 1 de enero para facilitar la investigación. El director del parque de bomberos de Muan, Lee Jeong-hyeon, señaló que el avión quedó completamente destruido y que solo era reconocible la sección de la cola. Mientras tanto, funcionarios consideran como posibles causas un impacto con aves o fallos mecánicos.
La primera ministra tailandesa, Paetongtarn Shinawatra, expresó sus condolencias a las familias de los afectados y ordenó asistencia inmediata a los dos ciudadanos tailandeses que viajaban en el avión. Por su parte, Jeju Air pidió disculpas públicas, asumiendo su responsabilidad y comprometiéndose a gestionar las secuelas del accidente.