A partir de este viernes empiezan a cobrar las multas. Los operativos llegaron para quedarse, pero no serán masivos.
Los inspectores se ubicaron en la mano que va desde el peaje hacia el Tropezón, antes del acceso a Valle Escondido. Dos agentes registraron la velocidad. Uno opera el cinemómetro y le dicta al otro las velocidades que ve en la pantalla. El otro, anota los valores en una planilla.
Mientras mayor es la infracción, más probabilidades hay de que el vehículo sea detenido y multado. En ese caso, se identifica la patente y por radio se da aviso al resto de los inspectores para que detengan el vehículo. La posta siguiente se encuentra a unos 400 metros del control inicial. Además de notificar la infracción, puede pedir la documentación, ITV al día y hacer el test de alcoholemia.
A diferencia de otros operativos que miden la velocidad, los controles estarán a la vista de todos. Las mediciones serán acompañadas de carteles que indican la presencia de la Policía de Tránsito Municipal. Cada posta cuenta con la participación de varios agentes.
Fuente e imagen: El Doce