La Cámara Quinta del Crimen de Córdoba sentenció a 14 años de prisión a Tomás Romero por el homicidio de Ever González. El homicida estaba imputado con su hermano y su madre.
Romero fue declarado culpable de homicidio calificado por el empleo de arma de fuego y de amenazas calificadas por el uso de un arma. El tribunal lo responsabilizó de disparar contra González dentro de un Chevrolet Corsa, mientras la víctima estaba acompañada de un testigo que presenció toda la secuencia y que resultó clave en la investigación, pese a que en un momento se retractó en su declaración posiblemente influenciado por uno de los imputados.
En el mismo proceso fueron juzgados Tobías Lautaro Romero (21), hermano del homicida, y su madre, Silvia Karina Romero (51). El primero recibió una condena de un año y ocho meses de prisión de ejecución condicional por amenazas calificadas, mientras que la mujer fue absuelta del delito de amenaza simple.
El juicio no estuvo exento de incidentes. En la apertura de las audiencias se produjeron enfrentamientos entre allegados de los acusados y familiares de la víctima, que llegaron a involucrar al fiscal de Cámara Marcelo Fenoll y al abogado querellante Nicolás Díaz. Estos episodios motivaron un comunicado del Ministerio Público Fiscal denunciando un grave intento de amedrentamiento contra el funcionario judicial y testigos del caso.
Feroz disputa
Según la investigación, González tenía 26 años cuando fue atacado a balazos por Romero en el marco de una disputa en el barrio. Herido de gravedad, permaneció internado seis días en el Hospital de Urgencias, donde finalmente murió a causa de los disparos recibidos.
La condena contra Romero cierra un proceso judicial rodeado de violencia e intimidaciones, que puso bajo la lupa la conflictividad barrial y la facilidad con la que se emplean armas de fuego en estos enfrentamientos.
Fuente e imagen: El Doce